La pila se analiza como cuerpo rígido que gira un ángulo θ en torno a un centro de rotación CR ubicado a ZR = 0,75·De desde el inicio del suelo colaborante, con longitud comprimida basal Bc = 0,6·B (rectangular) o 0,6·D₂ (circular).
Se plantea equilibrio de momentos respecto al CR: Klat·θ + Mb(θ) = M + H·ZR. Se itera por bisección en θ hasta convergencia. Detección de régimen basal por comparación con el θ* de transición: régimen total (Mb = kθ·θ·I basal) o parcial (fórmula cerrada del contacto Bc < B). La continuidad en el umbral se verifica a nivel de motor.
Con Kp* = 0,5·KL·(D/L)·tgφ·√Kp·cos(45−φ/2) + Kp y Kp = (1+senφ)/(1−senφ). Se evalúa el perfil σzp(z)/σzs(z) en 101 puntos sobre el CR. El deslizamiento basal exige Rd/QH ≥ 1,5 (estático) o 1,3 (sísmico). El área en compresión respeta el límite de 302(1)/301(3)/302(4).
En condición sísmica, Fr multiplica feq y E₀/EB según Tabla 3.1003.302(3).A. Si la separación entre pilas S/D < 1,5, el descenso del inicio colaborante Cr·D y f*eq = feq·4·(1−0,75·Cr)/Cr incorporan la interacción de la ec. (3).8.
Herramienta educativa y de verificación rápida basada en el MC-V3 §3.1003.302 (Ed. 2018). No reemplaza el juicio profesional, la revisión de un ingeniero geotécnico o estructural competente, ni el informe geotécnico del proyecto (que debe definir E₀, f, EB, c, φ, Su y Rd). El uso de los resultados es de exclusiva responsabilidad del usuario.